jueves, 21 de septiembre de 2017

ELECTRICIDAD

Es una de las formas de energía. Es un agente físico que se manifiesta en ciertas sustancias, que por frotación o compresión, adquieren la propiedad de atraer cuerpos ligeros o producir chispas. Su origen se atribuye a la separación o movimiento de los electrones que forman los átomos.
Dicen que es cara, pero yo pienso que si tenemos en cuenta la multitud de servicios que nos da: luz para alumbrarnos en casa o por la calle, alumbrado para que los vehículos puedan andar de noche, energía para mover los trenes, para la industria, para el frigorífico, la televisión, el ventilador o aire acondicionado, la estufa, la plancha, el microondas, las modernas hornillas de vitrocerámica…
Es una comodidad que antaño no tenían. Hace nuestra vida más cómoda.
Ya hace tiempo que se inventó y viene a sustituir a otras energías como el carbón la leña y, a veces, las pilas y el gas butano.
En la industria y en el hogar se hace imprescindible y nos ayuda en nuestra vida diaria. La parte oscura de ella son las centrales nucleares, que contaminan mucho. Modernamente se están sustituyendo por la energía eólica. Otra forma de producir electricidad es hacer caer sobre unas bobinas un chorro de agua, otra: las olas del mar.
Con solo pulsar un botón, tenemos luz y servicios a nuestro alcance, que nuestros abuelos no podían imaginar.
Lo más moderno quizá sean los coches eléctricos o híbridos, que se mueven total o parcialmente gracias a esta energía maravillosa, que viene a hacer más fácil nuestras vidas.
Finalmente, decir que es una de las energías más completa y barata que existe en esta sociedad consumista, pero cómoda que el mundo nos ofrece para hacer nuestra vida más fácil, tan solo que para que sea barata la tienen que producir las centrales nucleares.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

LA VIDA VA PASANDO

Inexorablemente y sin que nos demos cuenta, los días pasan. Solo hay tres cosas importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos al nacer, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir, esto decía un afamado escritor, y creo que es verdad.
Juega feliz el niño, que luego irá a la escuela, para prepararse y encontrar un buen trabajo. Mientras sus ojos se cruzarán con los de una chica, que con los años será su esposa y tendrán hijos.
Entre ires y devenires, la vida va pasando y la parejita madurará, los niños crecerán y formará una familia feliz. Todos contentos, no nos damos cuenta de que el reloj y el calendario no dejan de correr y cuando quieres acordar, el tiempo se ha pasado y aparecen los primeros achaques: dolores en las piernas, en la cintura…Todo fruto de las burradas que hemos hecho mientras hemos sido jóvenes. Entonces no nos dolía nada y trabajábamos a lo bruto, en cualquier cosa, sin darnos cuenta que esto, un día, nos pasaría factura.
El niño ríe feliz, el muchacho se va pensando las cosas, el padre siente que ya no es un niño y el abuelo siente que la vida se le va.
Para unos y para otros, esta vida tiene sus alicientes. El principal es el cariño por los demás y luchar por eso que un día soñaste. Por ejemplo: de mayor quiero ser maestro, aviador, cocinero, albañil, arquitecto, abogado, juez o político. Todas profesiones muy elogiables y a cual más bonita.
Soñar es lo único que no cuesta dinero en la vida, por eso yo sueño con morir longevo y sano y ayudar a mis hermanos en todo lo que pueda. Si yo tuviera dinero, lo compartiría con mis allegados hasta el último céntimo, quedándome para mí con una parte para poder vivir dignamente.
Que la vida nos sonría a todos y encontremos nuestro camino, felizmente, hasta que llegue el día de nuestra partida de este mundo hacia otro inmensamente mejor y que nos lo hayamos ganado a pulso.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

martes, 19 de septiembre de 2017

UNA TAPA EN UN BAR

Con una cervecita, si te la puedes permitir, o si no con un refresco, es la mar de agradable. A media mañana o a media tarde, viene de perlas. Solo hay que tener un poco de dinero para gastarlo. Sienta bien y es un lujo para el cuerpo.
La gran ventaja de comer en un bar es que no tienes que cocinar, te lo ponen todo delante y luego no tienes que fregar los platos. Se comen cosas que no son habituales en casa y todo como que sabe mejor.
Quien dice una tapa, un desayuno, un almuerzo o una cena. Todo está más bueno en el bar. Una cena con tu pareja o en familia es una pequeña celebración que algunos pueden permitirse.
Solo tienes que llamar al camarero y al instante te traerá eso que tanto te gusta y que está más bueno que en casa. Será por los condimentos que le echan, será el toque mágico del cocinero. La verdad es que todo está rico, exquisito y muchas veces no sale tan caro como se piensa.
Esto se queda para una ocasión especial en la que dices a tu pareja: cariño, hoy no tienes que cocinar. Ponte guapa que nos vamos al bar del barrio a darnos un lujo. Ella te dará un beso en agradecimiento y hale a disfrutar mucho, que esto se queda para una vez, porque la verdad que la economía no está para tonterías.
Si no puedes permitírtelo, hazlo tu mismo en casa. Ponte el delantal y a cocinar machote, que tú también sabes hacerlo bien rico. Quítale el moho a esa barbacoa que seguro tienes en casa y a disfrutar haciendo, por un día, lo que seguro también te gusta: cocinar. Ella te lo agradecerá.
El comer, además de necesario, es un placer que en España todavía nos podemos permitir. Tiempos vendrán en que todo sea una celebración. Que todo llegará, no hay que llorar en vano, cuando tenemos la comida y el pan asegurados. Podemos llorar con un solo ojo.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA. 

lunes, 18 de septiembre de 2017

SE ACABÓ LA FERIA

Lo que para unos es una semana de diversión, fiesta y jarana, para otros es un entorpecimiento de su vida social. Ya se sabe que el turismo viene buscando fiesta y diversión y que se deja el dinero en nuestra ciudad, pero para el trabajador de a pié es una semana  de alteración de su tarea cotidiana. Al fin y al cabo el dinero se lo llevan los feriantes y cuatro trabajadores que meten para que les ayuden.
A mí también me ha gustado la feria de joven, con sus cacharros para pasearse, su circo y sus fuegos artificiales al empezar.
Diréis que soy un aburrido y quizá sea cierto, pero yo me divierto escribiendo, por ejemplo. Dejo mi mente volar  y escribo mil historias que pueden ser interesantes para el que las lee. Es mi única pretensión. Que sirvan de algo a alguien.
Mi vida es un tanto solitaria, por eso no gusto de las aglomeraciones de gente de ninguna clase. No he estado nunca en un concierto y no me gusta ver un partido de futbol, de baloncesto y mucho menos ir a los toros, donde, por cierto, se maltrata y mata a estos animalitos con artes que alardean de valientes y son de cobardes. Que le corten las orejas y el rabo al torero y se los echen al toro.
La feria es para tener dinero y ganas de divertirse. Para salir con los amigos y pasar un buen rato, escuchar un concierto y comer fuera de casa. Es para llevar a los niños a pasearse en los diferentes artilugios que allí son propios.
Las antiguas ferias eran del ganado, donde se llevaba este para comprar y vender caballos, mulos, asnos, cabras, ovejas…Esto hoy no se lleva. Lo único que se busca es diversión.
Los que no tenemos dinero que gastar, no vemos aliciente en la feria, donde todo es cara y de mala calidad.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

viernes, 15 de septiembre de 2017

EL MUNDO DEL REVÉS

Me gustaría un mundo donde no hubiera avaricia. Donde se regalasen las cosas. Donde se trabajase por placer y no se cobrase por ello. Un mundo de paz y bien donde se regalasen sonrisas, saludos y besos. Que difícil es esto que digo, pues todo se hace por interés, por dinero y por enriquecerse a si mismo.
En mi mundo no cabrían enfados, los malos modos y las personas que no aman la vida, simplemente por vivirla, por hacer el bien a los demás y llevarse bien con todo el mundo. Se trabajaría solo por comer, vestir y tener un techo. Que la dicha nos regalase lo que quisiera, sin pedirlo nosotros. Que reinase el amor sincero y si interés de ninguna clase. Que no existiese el dolor físico ni psíquico. Que el pan no nos faltara nunca. Que todos sonriéramos como inocentes niños, que juegan y juegan sin cansarse. Que no nos faltase de nada, estando cubiertas todas nuestras necesidades.
Viviríamos en paz y armonía, sin rencores,  sin malos modos y con el cariño que merece cada alma. No discutiríamos por nada, ya que estaríamos de acuerdo en todo. Como digo, el mundo del revés y en contra al dinero y la maldad.
Diréis que tengo mucha imaginación, pero es porque cuento lo que veo, siento y deseo para tod@s. No habría necesidad de nacer y morir, porque todos estaríamos vivos para siempre. No nos molestarían los animales, porque serían nuestros compañeros. No habría necesidad de comer y dormir, porque estaríamos alimentados por siempre y no dormiríamos nunca, ya que no lo precisaríamos. En una palabra estaríamos vivos de verdad. No como en el mundo que estamos llenos de necesidades.
Todos seríamos amigos y conocidos y nos hablaríamos con todo el mundo. No habría hombres y mujeres, sino almas vivas que se quieren.
Que esta vida se torne en aquella y podamos sonreir por siempre.
                                                                                      JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.  

jueves, 14 de septiembre de 2017

COMER


Me refiero a comer bien, claro está y no a llenar la barriga de cualquier cosa. Para empezar, tenemos que comer mucha fruta y verdura, poco pescado y menos carne y estos a la plancha, nunca fritos. Debemos comer frutos secos, no tostados, pan, el aceite de oliva virgen extra, mucha leche y mucha agua.
Con esta sencilla dieta conseguiremos mantener a raya al colesterol y los triglicéridos, el azúcar en sangre, la tensión e iremos bien al baño cada día. Por esto solamente merece llevar a cabo una dieta, que puede parecer estricta, pero cuando te acostumbras, ya no querrás otra cosa y te sentirás bien.
De este tema he hablado en muchas ocasiones, pero creo que merece la pena, porque se trata de nuestra salud y eso, para mí, es lo primero en esta vida.
Si te interesa, ponlo en práctica, no te arrepentirás. No se trata de ser vegetariano, sino de comer poca carne y pescado, que si bien están muy buenos, en exceso son malos para nuestra salud.
A mí me aconsejó esta dieta mi médico de familia, por asunto de tener el colesterol alto. Además me aconsejó  andar diariamente. Desde entonces no tengo problemas con dicho colesterol.
Cada vez son más las personas que tienen el colesterol alto. Pon fin a este mal con una sencilla dieta, con la que, además, te sentirás bien y vivirás mejor. Si no me crees a mí, pregunta a tu médico de familia, si esto es verdad o no. Él, encantado, te informará. Los médicos saben mucho de dietas. Pregúntale cual sería la tuya ideal. No soy yo nadie para aconsejar una dieta, por eso te remito a tu médico. Él si sabe y está cualificado.
Evita las comilonas y los dulces. Te sentirás mejor, vivirás más tranquilo. Quien algo quiere algo le cuesta. Ánimo.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

UN HOMBRE Y UN PERRO

Se trata de yo y mi perrita “chica”. Hace ya varios años que murió, ya que le mordió un perrazo y le causó la muerte. Murió luchando. Aunque hace tiempo que murió en mi mente sigue viva, porque la quería mucho y ella a mí. Murió joven (3 o 4 años).
La sacaba dos o tres veces al día a pasear. Ella iba suelta y se iba donde quería. Cuando era hora de volver, yo la llamaba, por su nombre o silbándole y ella acudía en seguida a mí. Una vez me cazó un conejo y llegó a mí y le dije: suelta eso y lo dejó en el suelo, pero ya lo habían matado entre dos o tres perros que lo traían. El conejo me lo comí yo y ella los huesos.
La llevé al veterinario, pero ya era tarde. Falleció en la mesa de curas y yo me fui llorando para casa.
Ahora tengo un gato y una gata, que son muy inquietos, pero que acuden cuando yo los llamo. Sobre todo el macho que me contesta con un “miau” que rompe el alma.
 Es increíble el cariño que se le coge a un animal. Si los tratas bien, te corresponden con su forma de amar, que es serte fiel y acudir cuando se le llama.
En el patio estaba amarrada porque lo rompía todo. Cuando yo salía al patio se ponía en dos patas, ladrando y deseando que la soltara para ir de paseo.
Por este tiempo, la parte de atrás de mi casa daba al campo y se podía sacar de paseo los perros no peligrosos sueltos. Mi “chica”, ni que decir tiene, era una perrita cazadora.
Queda en mi recuerdo “chica”, la mejor perra del mundo. Que Dios la guarde en sus entrañas y espero verla alguna vez y compartir un ratito con ella. Adopta una mascota, no te arrepentirás.
                                                                                    JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.