viernes, 31 de marzo de 2017

TU CORAZÓN

Es bonito a más no poder. Ya seas blanco, negro, amarillo o de cualquier parte del mundo. Lo que ocurre es que, por culpa de unos cuantos desalmados, que existen por todas partes, se vuelve duro. Con el tema de las mujeres, por ejemplo, hay quien las viola, prostituye, se queda con el dinero, les pega y hasta las mata, por celos. Es evidente que este mundo no es perfecto, pero podría ser mucho mejor, si esas personas se buscasen la vida de otra forma y respetasen a la mujer como es, hembra y esta respetase al hombre. Con el tema del trabajo, todo iría mucho mejor, si no se defraudara tanto. Lo hace desde el rico al más pobre comerciante.
Para tranquilidad de todos se debería de pagar igual sueldo, corazón, en igual puesto, a la mujer que al hombre y se respetasen los derechos de ambos. Me refiero a vacaciones, mismos días de descanso en general y por maternidad, más para la mujer que para el hombre.
 Si mirasen dentro de su corazón, las personas anteriormente citadas, no harían estas cosas. Tendrían un poco menos, pero habría para todos, serían más felices y mejores personas. Tu corazón, como el mío, es delicado, tiene que estar muy bien cuidado y se merece que lo mimen mucho. Seas hombre o mujer, tu corazón brilla con luz propia, es como una estrellita en lo alto del cielo, procuremos todos que no le falte de nada, material y espiritualmente.
Si sientes que hieren a tu corazón, no te quedes impasible, sé valiente, lucha por eso que tanto mereces: la paz interior, la libertad de pensamiento y el derecho a una vida digna y feliz. Si en un sitio no te sientes bien, es que no se están portando contigo como mereces. No te vayas, lucha. Que se vayan ellos. Hazte un huequecito y que no te desprecien. Quiérelos y haz que te quieran.
Que la soledad, tan cruel como necesaria, no te gaste una mala pasada, corazón.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

jueves, 30 de marzo de 2017

LA UNIÓN EUROPEA

Hoy se cumplen 60 años de sus comienzos. Entonces eran pocos países. Ahora somos 27, tras la retirada del Reino Unido de Gran Bretaña. Este país tiene una economía fuerte. En España hay división de opiniones. Hay quien piensa que con la peseta estábamos y estaríamos mejor, pero España no tiene los recursos que Inglaterra.
Como decía, al principio éramos pocos. Cuando entró España, ya éramos 12 miembros. Más tarde se fue aumentando el número hasta 28.
Yo no sé mucho de política, pero creo que si volviésemos a la moneda antigua, nos engañarían otra vez, como ocurrió en 2002, cuando entró el euro. Entonces las cosas que valían 100 pesetas, las pusieron a 1 euro (166.386 pesetas) La duda está en si cambiásemos, de nuevo, los precios volverían a darnos otro palo, ya que nos dejarían pasando hambre, seguro.
Yo creo que los ciudadanos y los políticos somos, en las posibles elecciones, los que tenemos que decidir si volvemos o no a la peseta.
Es verdad que con la Unión hay muchos más políticos y, por tanto,  sueldos elevados en Bruselas. No es menos verdad que unidos somos más fuertes. Estamos en duda, pero yo creo que otro cambio sería otro error.
Con la moneda única, por lo menos los ricos viven mejor y, siendo así, (y es triste decirlo) algo quedará para los pobres.
Hubo que hacer un gran esfuerzo para entrar en la Unión. Por lo tanto yo pienso que, hoy por hoy, deberíamos quedarnos, porque si volviésemos a la peseta, esta no valdría nada y los precios subirían, con el consiguiente empeoramiento de nuestra economía española.
Deberían ser los políticos los que decidan, ya que fueron ellos los que propiciarion nuestra entrada en la C.E.E. Ellos que nos liaron, que nos deslien  ahora de esta duda, que es el futuro de España y los españoles.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

martes, 28 de marzo de 2017

EL MOTOR DEL MUNDO

Pongo este símil, propio de los coches, porque al igual que estos, el cuerpo debe ser cuidado todos los días. A un coche le cambiamos el aceite, los filtros de aire, aire acondicionado, gasoil o gasolina, le hacemos revisiones periódicas. Cuando tiene una luz fundida, se la cambiamos, lo lavamos….
Nuestro cuidado es, sobre todo, comer bien, asearnos, ir al médico, cuando tenemos alguna enfermedad, dolor o malestar.
En un país como España, donde tenemos la Seguridad Social, que nos cubre casi todo, no nos cuesta trabajo pasar nuestras  revisiones y tener el motor, el corazón (sobre todo) y el chasis, o sea, el cuerpo en perfecto estado de uso.
Es importante todo: los cinco sentidos, el habla, la cabeza, todos los órganos del tronco, las piernas y los brazos… Haciendo una vida activa y comiendo bien conseguiremos, que nuestro cuerpo esté bien y sea el motor del mundo. Porque si falla algo (sobre todo con la edad) ya la cosa no va bien. Por eso debemos cuidarnos desde niños.
Vienen los dolores de espalda, de tobillo, de rodilla, lumbares, de espalda en general, de hombro, de codo, de muñeca, de los dedos…
También podemos sufrir un accidente y quedar cojos o doloridos o partirnos algún hueso. Lo que cambiaría nuestro tren de vida.
En ciudad hay que tener mucho cuidado con los coches, motos y bicicletas, que si nos dan un golpe (aunque tengan la culpa ellos) y el seguro nos cubra el mal causado, este nos dejará secuelas para siempre.
No cuesta trabajo mirar a ambos lados, cuando cruzamos una calle, porque los conductores pueden tener un despiste y hacernos la puñeta.
 Los vehículos corren mucho y nosotros tenemos que cruzar muchas calles cada día. Los conductores deben no distraerse, no usar el móvil, no fumar, no beber alcohol, ni tomar drogas o pastillas, para un tráfico seguro.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

lunes, 27 de marzo de 2017

LUCHAR CONTRA EL DEMONIO


Es difícil, teniendo en cuenta que está en todos los sitios, casi como Dios. Las cosas que se nos vienen a la mente, pueden ser casi lo mismo malas como buenas. Debemos tener mucho cuidado, pues nos jugamos mucho: la vida eterna.
Nosotros vivimos tranquilos, sin darnos cuenta que este ser nos acecha, para hacer el mal. Es muy inteligente y nos puede hacer caer, en cualquier momento, en el pecado. Cosa esta que Dios no quiere, por nuestro propio bien.
No cuesta mucho hacerlo bien, basta con portarnos como nuestra conciencia nos dicta, dentro de nuestra mente y que va siempre encaminada a hacer el bien. Yo puedo hacerlo, tú también. No dejes escapar esa oportunidad, pues vivir, solo vamos a hacerlo una vez.
No es para amedrentarse, es simplemente tener cuidado con ese ser, que es malo sin medida y Dios quiere que seamos nosotros, quienes le venzamos, con nuestro proceder en la vida. Insisto, no es tan difícil, basta con portarnos bien con los demás, dar un poco de limosna, saludar a la gente y cuatro cosillas más, que no son imposibles. Basta con estar siempre alerta y no dejar escapar una posibilidad de agradar a Dios.
La vida es muy bonita, para que nos la amargue un espíritu malo, estando al alcance de nuestras manos el espíritu bueno, dispuesto siempre a ayudarnos, si hacemos lo mínimo que, como digo, está al alcance de nuestras manos.
No se trata de que cambiemos nuestra vida en sí. Se trata de hacer una vida normal, pero siempre encaminada a lo Divino. Seremos mucho más felices.
Yo soy el primero, ya que lo digo, que debo cumplir estas cosas. Si me veis desencaminado, por favor, avisarme.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

viernes, 24 de marzo de 2017

TENEMOS CAPACIDAD

Para cambiar el mundo, si queremos. Todo depende de nuestro corazón, de nuestra fuerza interior, de nuestra alma, que se pongan a trabajar a favor de nuestro pensamiento. Siendo así, podemos cambiar nuestro destino. Somos lo suficientemente fuertes para hacer lo que queramos. Solo hay que poner un poco de buena voluntad, a favor de nuestros deseos.
Solo hace falta querer para poder. Decir en nuestro interior: “voy a hacerlo” y siempre, con trabajo personal, conseguiremos hacer lo que nuestra conciencia nos dicta. Esto son siempre cosas positivas para todos, que podemos realizar cada día, sin aburrimiento y que hará que nos sintamos bien en todo momento. En nuestra vida familiar, en nuestro trabajo, con los amigos, podemos darle la vuelta a la tortilla y hacer las cosas como el corazón, ese alma que todos llevamos dentro, cambie las cosas malas por buenas.
Solo hace falta un poco de buena voluntad, para cambiar nuestro destino. Seremos felices, desde todos los puntos de vista. La felicidad va dentro de nosotros mismos.
En un país como España (me vengo a referir a las clases medias), donde tenemos lo suficiente para vivir, lo que nos hace falta es ese “chic”, que mueva nuestra alma. No se trata, por tanto de cosas materiales, sino de ser felices, nosotros mismos y contagiar a los demás. Está en nuestras manos, se trata de actuar individualmente, de trabajar por aquello que, en verdad, quiero. De no ser como máquinas, que trabajan siempre igual. Toda persona puede hacer las cosas muy bien, si se lo proponen.
Ser feliz no cuesta dinero, solo es cuestión de querer y, a pesar de las adversidades, conseguiremos siempre, en esta vida, que no sea monótona y aburrida.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

jueves, 23 de marzo de 2017

SAN JOSÉ

19-03-2017
Hoy celebramos el día de los José, Pepes, Pepitas, Josefas y, como no, el día de los padres. Es un día grande para todas estas personas, que nos felicitan y felicitamos, nos hacemos y hacen regalos y celebramos con una comida especial. Yo me voy a ir a comer churros, con mi amigo Pepe. Seguro que lo pasamos en grande.
También es un día especial para todos los creyentes de la Iglesia Católica, pues, como todos sabéis, José era el padre de Jesús de Nazaret en la tierra.
Mi padre me ha regalado una cartera, pero la tiene que descambiar, por otra más grande. Yo le llevaré a Pepe un regalillo también.
Es un día de alegría, para compartir con Josés, Josefas y padres. Con las esposas, maridos y con los hijos, que se lo merecen todo. Lo importante es pasarlo bien en este día tan especial.
Estoy deseando que llegue la hora, para felicitar a mi padre y, de paso, a mi madre ¿porqué no?. Pepe me regalará algo y yo pagaré los churros.
En Valencia, por este día, se celebran la quema de las fallas. Muñecos gigantes, como todos sabéis, y uno de ellos ganará el primer premio. Allí celebran este día de esta forma tan original. Ojalá no les llueva.
Yo soy feliz por doble motivo, por llamarme José y por ser padre. En España hay muchos Josés y padres, os lo podéis imaginar. Es un día de fiesta, para pasarlo a lo grande y para ser un poquito más felices.
En algunas comunidades Autónomas, hoy es día de fiesta, en Andalucía, no. Siendo hoy domingo, mañana será fiesta en esas comunidades.
Nada más que desearos un buen día de San José y de los padres y que seáis tremendamente dichosos. Felicidades para todos los que celebran hoy su día.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.   

jueves, 16 de marzo de 2017

LA BUENA SUERTE

Muchas veces depende de nosotros mismos. Pedimos buena suerte, sobre todo, cuando vamos a hacer algo importante en la vida. Como por ejemplo cuando vamos a pedir trabajo. Echamos la solicitud, pero no es suficiente. Tenemos que prepararnos, estudiando, practicando, yendo tranquilos, serenos, con la seguridad de que lo vamos a conseguir. Es importante, sobre todo, el ir bien “puesto” en la materia que sea, tener experiencia y si es la primera vez, que vamos a ocupar un puesto similar, lo dicho, ir muy preparado y pensando que lo vamos a conseguir.
En estos momentos nos acordamos de Dios, pero ¿te acuerdas de Él cuando las cosas te van bien? Esto es importante, porque si queremos usar a Dios, solo cuando vamos a hacer algo importante, creo que estamos equivocados. Hay que acordarse de Él, en lo bueno y en lo malo, igual que decimos cuando nos casamos por la Iglesia Católica: “si, quiero a esta mujer o a este hombre, para lo bueno y para lo malo”.
La suerte puede ser buena o mala, según cada caso. Hemos de luchar con todas nuestras fuerzas, físicas y psíquicas, porque esta sea buena. Sin embargo, hemos de tener en cuenta, que no siempre nos pueden venir bien las cosas. Unas veces nos saldrán todas bien y otras solo algunas. Hemos de conformarnos con este sino y hacerle caso a nuestra conciencia, entonces las cosas nos irán mejor.
Hemos de confiar en la providencia y veremos que nos va bien, relativamente,  a si nos pensamos mucho las cosas.
Podemos cambiar nuestro destino, perseverando en lo que queremos, si esto es correcto para nosotros y para los que nos rodean. No vale empecinarse, en que todo nos tiene que salir como nosotros queremos. La lucha personal, por todo, es muy importante.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.