miércoles, 8 de mayo de 2019

EL COSMOS


Es inmenso, yo diría que no tiene fin. Comprende miles de galaxias, estrellas, cometas, nebulosas y es maravilloso tener un mundo como el que tenemos, lleno de planetas y es posible la vida en ellos.
Yo, particularmente, no creo en la vida fuera de nuestro planeta, pero no estoy en contra de la carrera espacial. Siempre se puede encontrar algo bueno paseando por el espacio.
La vida inteligente se creó en nuestro planeta, hace miles de años y es el rey de los planetas, porque tiene todo lo necesario para gente que lo merece todo.
El planeta tierra es bonito, tiene vida humana y de animales y plantas, que nos dan de comer a las personas. Es el planeta azul visto desde el espacio. Su tierra, sus mares todo está lleno de vida. Hombres y mujeres y animales y plantas que formamos una gran casa que es el mundo, creado por Dios para que viviésemos en él cómodamente.
La luna es nuestro astro particular, que alumbra de noche. El día está hecho para trabajar y la noche para dormir, con excepciones de los servicios médicos, ambulancia, policía, bomberos y algunos oficios.
Pero hablemos del cosmos que es interminable. En él hay agujeros negros, que según dicen, te trasladan a un mundo lejano, lleno de maravillas, por descubrir, por lo que desde aquí animo a la exploración espacial a ver que hay ahí. Quizá haya vida inteligente y no sea un arcano la idea de muchos que buscan un mundo mejor, pero lo tienen difícil, porque este es lo suficientemente bueno como para que vivamos en concordia y en paz con nuestros hermanos, los humanos.
En el cosmos hay de todo. Planetas con agua, hielo y luz necesaria para la vida.
Es un arcano difícil de comprender y más difícil de enfocar un estudio sobre las estrellas y panetas.
Yo, desde luego me quedo con nuestro planeta tierra.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

martes, 7 de mayo de 2019

LOS TELÉFONOS MÓVILES


Más que teléfonos son mini-computadoras, porque con ellos se puede hacer casi de todo. Son cámaras de fotos, se puede pedir un menú a una empresa dedicada a ello, se pueden hacer transferencias, reservar un crucero por el Mediterráneo, grabar videos de tu suegra, sirven de gps, que te guía a donde vayas.
Los hay normalitos y muy avanzados, con estos últimos puedes hacer gestiones bancarias, pedir cita para diversas gestiones que tengas que hacer, tienen video juegos, reloj, alarma y una serie de cosas que no se terminaría nunca de enumerar.
Tienen video llamadas, lo puedes tener de contrato o de tarjeta, esto último sirve para controlar el gasto. Con los de contrato te puedes llevar un susto a final de mes, por eso muchos usan los de tarjeta.
Yo tengo un táctil normalito, pero me sirve para lo que yo lo quiero que es hacer y recibir llamadas, hacer fotos y que me sirva para mirar el horario de los autobuses. Algunas veces me vienen diez euros más de lo que yo espero en la factura, ya que lo tengo de contrato y tengo que vigilar mucho el gasto, para no encontrarme, a fin de mes, con una factura de ochenta euros.
Los más jóvenes lo tienen por los juegos de muñecotes, en los que se enfrentan a malvados poderosos. Yo no juego, entre otras cosas porque no sé, pero tampoco me llama mucho la atención esta distracción.
Los jóvenes y no tan jóvenes se pirran por jugar con ellos.
Yo no uso el teléfono nada más que lo preciso. Solo como teléfono y cámara de fotos y para que me diga cuando viene el bus. También mando algún mensaje.
Los móviles se pueden usar también para chatear en whatsapp y para enviar mensajes de voz, que no cuestan dinero.
Hace veinte años casi nadie tenía móvil y hoy en día parece que no se puede vivir sin este aparato.
Son muy prácticos y dan un buen servicio.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

lunes, 6 de mayo de 2019

MATRIMONIO


En pareja hay que compartir todas las tareas. Depende del trabajo que tenga cada uno. Si el hombre trabaja doce horas, es normal que la mujer tenga que incar más el codo en sus tareas hogareñas. Si es esta la que trabaja duro, es el hombre el que tiene que ayudar mucho para llevar la casa para adelante.
Hombre y mujer, lo más importante es llevarse bien. Compartir, algo más que repartir, las tareas de dentro y fuera de casa. No es justo que la mujer trabaje doce horas y el marido ocho en su trabajito y ya está. Hay que compartir las tareas igualmente. Que también es duro estar doce horas trabajando en casa.
Matrimonio significa unión, para lo bueno y para lo malo. Estar unidos en concordia para lo que haga falta. La casa implica mucho, los niños, la limpieza, el lavado de la ropa, el planchado, hacer la comida, fregar los platos, hacer las camas y miles de tareas, que hacen nuestras féminas y que no se les reconocen.
El casarse significa compartir y no tener a la mujer como un objeto más de casa. Son personas como nosotros y merecen el cariño y el calor de su marido, que la debe tratar como a sí mismo. Si ella no trabaja fuera de casa, los domingos hay que invitarla a comer fuera y descargarla ese día de las tareas del hogar. Si trabaja fuera, con más razón, hay que ayudarla con los niños, el colegio y miles de tareas que genera el hogar.
No vale el sentarse a la mesa y que te pongan todo delante. Hay que colaborar con esas mujercillas que dedican su vida a su familia, por ejemplo, fregándole los platos un día dado y no ver tanto la televisión, que es malo para el cuerpo.
Matrimonio es unión para lo bueno y para lo malo. Hay que cuidar al conyuge, como si de un niño se tratase, ayudándole en todo lo que buenamente podamos.
Hay parejas que se las arreglan muy bien. Se reparten las tareas del hogar y las del trabajo.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

sábado, 4 de mayo de 2019

LOS NÚMEROS


Hay algunos que dicen que traen mala suerte. Es el caso del 13, por lo de los 12 apóstoles y Jesús, el 666 porque es el número del demonio, en él están las señas que llevarán a tal ser, enemigo aférrimo de Jesús y de Dios, su Padre.
Los números, salvo supersticiones, son todos iguales, unos pequeños, otros grandes, pero números al fin y al cabo. Hay quien le gusta el 1, otros, el 3, otros, el 7 y así sucesivamente.
El peor número que hay es el cero, porque no indica nada, tan solo ayudado por otros puede significar una cantidad. Por si solo es la nada, el no existir.
La mayor parte de los números los aplicamos a la suerte y para contar cosas. Que si el uno, que si el 3, todos están en el bombo para traernos o negarnos la suerte, son números y nada más.
El número doce es bonito porque son los doce apóstoles de Jesús, que fueron por los doce reinos de aquellos tiempos a predicar la palabra de Jesús. Doce ases de Jesús y su predicación.
Hay números bonitos, el 33, la edad de Jesús y feos, el 69 depende de cada persona y de su ambiente. Para los chinos el número 8 es el de la suerte, el que trae los bienes a este mundo. De hecho, los Juegos Olímpicos de Seúl se iniciaros el día 8, del mes 8, a las 8 horas 8, minutos y 8 segundos. Pero todo esto es superstición.
A mi me gusta el número 1, por Dios, el 3, por las tres personas que representan el cargo de Dios y no sé porque el 7, el 15, el 22, el 33, todos por superstición.
Los números van asociados a las loterías. A cada cual le gusta una terminación, un principio y un número especial de  su suerte. El número que más se vende es el cinco, no sé porqué.
Los Números es un libro de la Biblia, en el habla de estos y de sus incidencias en el hombre.
No le hagas mucho caso a la política de los números.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

viernes, 3 de mayo de 2019

EL JARDÍN


En la carretera de las pedrizas, a la altura de la gasolinera, te encontrarás con el Bar, Restaurante, Churrería, Tapería El Jardín. No es de mucha alcunia, pero en él puedes disfrutar de un almuerzo, unas tapas o unos churros con chocolate a buen precio y buena calidad, servido por agradables camarer@s.
En el corazón de Ciudad Jardín, a un paso del autobús, te encontrarás con el mejor restaurante de este barrio. Lo mismo te puedes comer un churrasco que unas gambas asadas o un buen pescaito frito con las artes de Miguel, el cocinero.
Aquí es donde me vengo yo a escribir mis artículos, en un ambiente agradable, sin ser molestado por nadie y en la soledad de mi tarea de llevarte cada día una historia nueva.
Alonso, uno de los camareros, se lleva muy bien conmigo, le agrada el verme aquí entre papeles y pluma redactando mis artículos.
Si quieres disfrutar de una buena paella, vente por aquí un sábado o un domingo, donde por ocho euros podrás disfrutar de un primero a elegir, un segundo también a elegir, pan bebida y postre.
Si te gustan los churros, aquí acertarás, porque junto al chocolate son muy buenos y a buen precio.
Si te gusta el futbol, aquí tienen canal plus, donde retrasmiten la liga, la copa, la champions y otros deportes.
Como imagino que eres de buen yantar, aquí disfrutarás de las más exquisitas comidas que puedas imaginar: gambas a la plancha, pescado frito, calamares, ensaladilla española y rusa, jibia, merluza y un largo etcétera.
Por aquí viene gente agradable, que te saludará y entablará conversación contigo y te contará sus historias. Entre risas y bromas te harás amigo de El Jardín.
Nada más te ven, están pendientes a ti y a lo que puedas desear.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

jueves, 2 de mayo de 2019

LOS CHIRINGUITOS


Son kioskos en la playa donde puedes tomarte una cerveza o un refresco entre baño y baño en el agua. Son pequeños restaurantes a la orilla de la mar, donde lo mismo te puedes tomar una tapa que un buen espeto de sardinas a la brasa.
Hubo un tiempo en que quisieron quitarlos, pero son un aliciente para el turista y el ciudadano de esta bella ciudad. No son muy higiénicos porque están al aire libre, pero dan un servicio que para sí lo quisieran grandes restaurantes.
Al aire libre, en la barra o en una mesa puedes degustar sabrosas tapas y pescaito frito, que no se lo salta un galgo. Son pequeños restaurantes que funcionan solo en época estival, porque en invierno no hay quien vaya por allí.
Los hay en todas las playas de la provincia y por un poco más de dinero, te puedes saborear estupendas tapas, que en otro sitio no las encontrarás. Son los reyes de la playa. Quién sino te va a servir una cerveza o un vino frío a los pies de la playa.
L@s camarer@s son la mar de agradables y lo mismo te sirven un vino que una tapa de calamares, alumbrados por el sol del verano que aquí, en Málaga, brilla con un especial fulgor.
Los bañistas pueden reponer fuerzas en uno de estos chiringuitos, repartidos por toda la provincia. Son famosos en el mundo entero por la publicidad que nos hacen los turistas, que quedan maravillados por las exquisiteses que en ellos se sirven.
Desde Almería hasta Cádiz los encontrarás en los bordes de las playas, sirviendo toda clase de tapas, hamburguesas y bocadillos y es que la playa da hambre y entonces echamos manos del chiringuito más cercano para saciar nuestro apetito.
Los niños disfrutan de un buen baño y los padres los vigilan desde el chiringuito, que no les vaya a pasar nada. Es una forma de turismo que tenemos en Andalucía e imagino que en España entera.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

miércoles, 1 de mayo de 2019

EN EL AUTOBÚS


Al entrar, saludar al conductor y abonar tu billete o validar tu tarjeta. Si hay asientos, elegir el que te gusta y acomodarte para iniciar el viaje. Si conoces a alguien de los que va en el autobús, lo saludarás, pero sin dar voces ni escandalizar.
Si te sientas en un asiento doble y vas lejos, lo harás en el que está más cerca de la ventanilla, por si viene otro viajero que quiere ocupar ese otro asiento. No dejar tus pertenencias en un asiento ocupándolo y así otro viajero no se podrá sentar.
Si te sientas en un asiento que tiene enfrente otro, no poner los pies en el de enfrente, ensuciándolo y poniéndolo poco decoroso para otro viajero que quiera sentarse el él.
No distraer con charlas al conductor, que descuidará su tarea y no podrá atender a la conducción y a la subida y bajada de viajeros. Hablarle solo si deseamos saber dónde se encuentra nuestro punto de destino.
Procurar no molestar a los demás viajeros con nuestro equipaje o rozándose con ellos innecesariamente.
Procura dar conversación a tu acompañante, se hará el viaje más corto y ameno. Si no quiere hablar, lo notarás enseguida.
Pedir por favor que te dejen sentarte en un asiento libre, cuyo ocupante está en el de afuera acomodado.
Dejar libres los asientos para personas descapasitadas, aunque no haya ninguna en este momento. Dejar libre el espacio para carritos de bebé y sillas de ruedas. Te lo agradecerán.
Cuando decidas bajarte avisa con el timbre con antelación, al conductor para que pueda detenerse con seguridad. Cuando se aproxime tu parada, acércate a una de las puertas de salida.
No arrojes papeles ni escupas en el autobús. Sé un buen y educado viajero. Al salir, hazlo con precaución, no vayas a caerte o doblarte un tobillo o cualquier cosa.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.