lunes, 11 de febrero de 2019

NADIE TIENE MÁS


…Suyo que su dolor, no lo digo yo, lo dijo un afamado escritor. Y que razón tenía, cuando a un@ le duele algo, sea lo que sea, es para él/ella, a nadie se lo puede traspasar. Se quejará, los demás sentirán congoja, pero dicho dolor es solo para él/ella.
Todas las cosas materiales se pueden compartir, desde unas zapatillas a un mueble de cocina, pasando por una chaqueta o una silla, pero si yo tengo un dolor de muelas, ese es solo para mí. La solución es ir al dentista y arreglártela, o si no tiene solución, sacártela.
Por estas cosas yo siento pena de las personas mayores que, por lo general, siempre se quejan de algún dolor.
Yo pongo por ejemplo a mis padres. Mi padre adolece del corazón, de los pulmones y no te digo nada de los huesos.
Mi madre se queja de todos los huesos, habidos y por haber, también sufre de los pulmones, tiene alergia, le lloran los ojos y tiene un pie torcido.
Se lo rompió cuando tenía cinco años y no fue al hospital, ya que vivían en el campo y no tenían medios.
Se lo vendaron en casa como mejor pudieron. Por lo tanto no le viene bien ningún calzado. Loa dobla hacia la derecha y anda coja a más no poder.
A mí me gustaría poner remedio a todos estos males, pero la única solución humana son pastillas y cremas para los dolores.
Me imagino que todos los mayores que rondan los setenta u ochenta años, les pasan cosa parecidas, lo que les impide una vida digna.
Como podéis ver hay males para todos. Unos sufren de una cosa y otros de otra y así. Alguno no tiene dientes suyos, sino postizos (si es que se los puede pagar), otro tiene migrañas, a otro le falta una pierna, otro está ciego o casi, otro no oye bien…
Males todos ellos que se van acumulando en las personas, por lo general, más cuanto más edad.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

viernes, 8 de febrero de 2019

ESTO NO ES VIDA


Contra más civilizado es un país, más stress desarrollan los ciudadanos de dicho país. Vivimos con prisa para todo: si vas al trabajo, tienes que aligerar para no llegar tarde, porque si pierdes el autobús y el siguiente tarda o el primero se retrasa porque hay mucho tráfico rodado o de viajeros, ya llegas tarde.
Y si llegas tarde al trabajo, ya vas retrasado todo el día, además de la bronca que te ganarás por parte de tus jefes.
Si andas de compras, vas corriendo, porque tienes que llegar al supermercado, a la frutería, a la pescadería, a la panadería…Y en cada sitio se te va un rato y claro, tú tienes más cosas que hacer en el trabajo o si eres am@ de hogar, en casa.
Muchas veces hay que dejar una conversación a medias, porque viene el autobús y si lo pierdes, otro puede tardar.
En el trabajo tienes que rendir beneficios, porque para eso te pagan. Vamos que no te puedes dormir en los laureles, porque los trabajos, el que más, el que menos, es en cadena y si uno va tarde, molesta a los demás.
Muchas veces y por culpa de las prisas, no se puede atender a un amig@, que se para a hablar contigo. Todo por falta de tiempo para hacer las cosas con tranquilidad y serenidad, lo que causa stress, que es un mal generalizado de esta sociedad.
Parece mentira que un jubilado como yo, diga estas cosas. Pues mirad hoy, sin ir más lejos, me he levantado temprano, me he afeitado, me he duchado, he desayunado, he ido al centro de salud a por una cita para mi padre, que está resfriado, se la he llevado a casa, he ido al banco a cobrar.
Como había comido poco, me he tomado una tostada en un bar.
Después he ido al centro de la ciudad, a hacer un recado, he vuelto a casa, he almorzado y me he ido para la asociación.
Y ahora, a las 18:30 horas me he parado, por fin a escribir este artículo.
Así que el que diga que no sabe lo que va a hacer miente.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

miércoles, 6 de febrero de 2019

TODA UNA VIDA

Se han pasado nuestros mayores trabajando fuerte, para poder mal sacar su casa y sus hijos adelante, trabajando mucho y duro y ahora en sus postrimerías de la vida, se hayan solos, enfermos y sin nadie que les cuide.
Han trabajado duro digo, por tener un trozo de pan en la mesa y que no nos faltase a nosotros de nada, cosa difícil porque eran otros tiempos y se ganaba poco. A pesar de los pesares, nos han sacado adelante, a duras penas, pero con ganas de luchar y trabajar, cosa que hoy, por cierto, apenas existe.
Ahora se encuentran mayores y achacosos. Los hijos se fueron cada uno por su lado, es ley de vida, pero ellos se han quedado solos, sin nadie que les cuide como se merecen.
Menos mal que les ha quedado una paguilla, para poder comer y lo que hacen con ella, es darle lo que pueden y más a sus hijos, para que estos le puedan dar de comer a los suyos.
La vida es dura, unas veces por una cosa y otras por otra. Antes tenían trabajo, pero mal pagado y ahora no hay para todos.
Debíamos darles ánimos nosotros a ellos y es al revés, son ellos los que nos animan a nosotros. Toda una vida trabajando, mayormente en el campo, de sol a sol, pasando frío en invierno y calor en el verano.
Todo el trabajo se hacía a mano, no había máquinas como hoy. Con mulos o bueyes araban los campos y donde no llegaban estos, lo tenían que cavar a mano, por ejemplo las viñas.
No nos podemos olvidar que nosotros también llegaremos a mayores y, aunque son otros tiempos, nuestros hijos se irán con sus parejas y nos quedaremos solos, enfermos y sin nadie que nos cuide, como les está ocurriendo a los que ahora son mayores.
Por estas cosas debemos cuidar a nuestros padres, para que el día de mañana merezcamos que nuestros queridos hijos, se ocupen de nosotros de la misma forma que nosotros hemos hecho con sus abuelos.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

martes, 5 de febrero de 2019

PROSPERIDAD


Es lo que le pedimos, la mayoría de las personas, al recién estrenado año 2019. En todos los sentidos: económico, salud, llevarnos bien con los demás…
En cuestión económica y para los más pobres, con el Gobierno que tenemos ahora en Andalucía, poco o nada podemos esperar, porque es de derechas  y, claro, defiende a los ricos.
En el tema de salud, corre de nuestra parte el cuidarnos, ir al médico cuando lo necesitemos, no hacer las cosas que nos vienen mal para la salud y seguir las instrucciones del colegiado.
Si hablamos del tema de llevarnos bien, es en el que podemos poner más de nuestra parte, para que haya Paz entre nosotros.
Le pedimos a este 2019 que suban los sueldos y las pensiones más baj@s, que no haya muchas desgracias en el mundo, como atentados terroristas,  incendios, lluvias torrenciales, explosiones de fábricas, oleoductos…También le pedimos que no haya desgracias personales de ningún tipo y que haya un poco más de concordia, en este mundo en el que nos ha tocado vivir.
También le pedimos que los más ricos se vuelquen en ayudar a los más pobres, para que estos tengan lo imprescindible para vivir dignamente. Aunque esto empieza en mí y en tí, que podemos dar algo de limosna a los más necesitados que estén a nuestro lado.
Una pequeña moneda puede hacer mucho, porque somos bastantes con respecto a los que piden para comer.
Ahora que empieza el año es cuando debemos empezar  a cambiar nuestros malos hábitos, como son el derrochar el dinero, el no economizar en productos energéticos (gasolina, gasoil, butano y sus derivados, energía eléctrica…)
Solo queda el felicitaros, una vez más, el año que comienza y que sea bueno en amor y cariño para todos.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

lunes, 4 de febrero de 2019

EL DESCONTENTO DE LA SOCIEDAD


Se basa esencialmente en que no nos gusta la vida que llevamos. El que tiene trabajo, porque no le gustan las condiciones en que tiene que hacerlo. El que no lo tiene, porque, es natural, necesita unos bienes básicos. El jubilado porque tiene la pensión mínima y no se la suben.
Resulta que hay un stress que nos está matando a todos, porque en la sociedad española, podemos vivir, más o menos bien, los que tenemos algo.
La vida es siempre problemática, no salen las cosas como a nosotros nos gustaría. No nos comprendemos los unos a los otros. Necesitamos cariño de nuestros allegados, que no siempre recibimos.
Pero ¿Qué necesitamos para estar contentos? La sociedad ofrece múltiples beneficios, que no siempre están al alcance nuestro. Debemos conformarnos con lo que tenemos. Debemos comprender a los demás y ayudarles en lo que podamos.
El mayor problema es, casi siempre, el económico, pero también está el trato que recibimos de los demás. La vida debería ser más humana, porque los humanos tenemos capacidad para hacerla más llevadera, más agradable, y menos stresante.
Hay personas, pocas, que saben sobrellevar los problemas, que no se meten en la vida de los demás, están contentos por dentro y por fuera, de su trabajo y su relación con los demás.
Todos tenemos problemas, pero hay que resolverlos si irritarse, con buenos modos, poniendo una sonrisa en nuestros labios y no un aspecto de fiera, que asusta.
Los mayores suelen ser más comprensivos y llevan su vida, a pesar de los pesares, medianamente bien, teniendo en cuenta que las enfermedades están presentes en sus cuerpos.
Hay que tratar bien a las personas, porque son como tú y como yo. Tienen su corazoncito y no se les puede ofender, ni desearles malas cosas y sobre todo no tener prisa por los acontecimientos.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

sábado, 2 de febrero de 2019

EL FRÍO Y EL CALOR

En exceso los dos son malos, pero puestos a valorar, el frío es más sano que el calor. Además, se puede uno abrigar o ponerse una buena manta en la cama. El calor es más agobiante, pero el frío en Málaga es más malo para los que sufren dolores de huesos, porque es húmedo.
Con el calor se suda mucho, pero se puede ir con poca ropa. Además en época de calor, los días son más largos y no suele llover, que también es molesto para salir a la calle.
En verano se puede disfrutar de las playas y las piscinas, lo que es la mar de agradable. Si se puede, se suelen coger las vacaciones en verano, para eso, para ir a la playa y no pasar calor trabajando.
En invierno es época de nieves y se puede ir a esquiar, para los que gusten de este deporte y no sean frioleros, porque hace tela de frío, si bien no suele ser húmedo como el de nuestra ciudad de Málaga.
Tiene que existir el frío y el calor, es ley de la Naturaleza, para que haya de todo, además hay frutos de invierno y de verano, aunque con los invernaderos hay casi de todo en todos tiempos. Cabe señalar que los frutos del tiempo son más sabrosos y naturales.
Yo, como soy un fanático de la fruta, me gustan todas, las de invierno y las de verano.
Lo ideal sería un término intermedio, para eso están la primavera (estación de las flores) y el otoño que viene anunciando al invierno, con la caída de hojas de los árboles de hoja caduca.
En invierno se está muy calentito en la cama y las noches son largas, ideal para dormilones y frioleros.
En verano se da uno una ducha con agua fría y se queda como nuevo, aunque al rato esté sudando otra vez.
Tiene que alternar el frío y el calor y así no decimos: “siempre lo mismo”. De esta forma no nos aburriremos y cambiamos de costumbres, que es lo que nos brinda la madre Naturaleza.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

EL FRÍO Y EL CALOR


En exceso los dos son malos, pero puestos a valorar, el frío es más sano que el calor. Además, se puede uno abrigar o ponerse una buena manta en la cama. El calor es más agobiante, pero el frío en Málaga es más malo para los que sufren dolores de huesos, porque es húmedo.
Con el calor se suda mucho, pero se puede ir con poca ropa. Además en época de calor, los días son más largos y no suele llover, que también es molesto para salir a la calle.
En verano se puede disfrutar de las playas y las piscinas, lo que es la mar de agradable. Si se puede, se suelen coger las vacaciones en verano, para eso, para ir a la playa y no pasar calor trabajando.
En invierno es época de nieves y se puede ir a esquiar, para los que gusten de este deporte y no sean frioleros, porque hace tela de frío, si bien no suele ser húmedo como el de nuestra ciudad de Málaga.
Tiene que existir el frío y el calor, es ley de la Naturaleza, para que haya de todo, además hay frutos de invierno y de verano, aunque con los invernaderos hay casi de todo en todos tiempos. Cabe señalar que los frutos del tiempo son más sabrosos y naturales.
Yo, como soy un fanático de la fruta, me gustan todas, las de invierno y las de verano.
Lo ideal sería un término intermedio, para eso están la primavera (estación de las flores) y el otoño que viene anunciando al invierno, con la caída de hojas de los árboles de hoja caduca.
En invierno se está muy calentito en la cama y las noches son largas, ideal para dormilones y frioleros.
En verano se da uno una ducha con agua fría y se queda como nuevo, aunque al rato esté sudando otra vez.
Tiene que alternar el frío y el calor y así no decimos: “siempre lo mismo”. De esta forma no nos aburriremos y cambiamos de costumbres, que es lo que nos brinda la madre Naturaleza.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.