lunes, 10 de diciembre de 2018

SENDERISMO


Más que un pasatiempos es un deporte. Consiste en andar 15, 20 o 25 Kms. Por un sendero señalado, por antiguos caminos en desuso, por vías de tren que no se usan…Hay que estar preparado porque son Kms. lo que hay que recorrer.
Se hacen en grupos que compartirán vivencias, mientras disfrutan de la naturaleza. Se cruzan arroyos, se suben y bajan montes, se camina por llano. Se hacen paradas para esperar a los rezagados…
Cada uno levará su mochila con su comida y agua para reponer energías. Se aconsejan bebidas azucaradas. Se hará una parada larga para almorzar. Se comienza por la mañana y se termina al atardecer.
Normalmente es un grupo de gente que no sea muy mayor, porque sino no aguantarán la caminata. Se pasa por pueblos o aldeas deshabitadas, por fuente naturales para repostar agua.
Es muy aconsejable para personas que viven sedentariamente, porque no se hace deporte, en el campo, rodeado de árboles y vegetación. No es un deporte muy duro.
Yo he hecho algunas rutas de senderismo, por el campo, claro. Se pueden ver aves y animales variados. Se puede respirar a pleno pulmón, porque allí no llega la contaminación. Veremos rebaños de ovejas, cabras, vacas, caballos, asnos y un sinfín de animales, que en la ciudad no hay, claro.
Con un poco de suerte veremos peces en los riachuelos algún águila revoloteando, alguna serpiente, lagartos, lagartijas, pequeños pajarillos, pero sobre todo disfrutaremos de la naturaleza.
Normalmente suelen hacerlo grupos de personas organizadas que, al menos una de ellas conozca el camino, sino corren el riesgo de perderse.
Tenemos que tener un medio de transporte, porque se empieza en un pueblo y se termina en otro.
Tenemos que contar con cierta forma física, porque sino no aguantaremos la caminata.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

sábado, 8 de diciembre de 2018

CARA Y CRUZ DE LA VIDA


Debemos buscar siempre la cara, porque la cruz viene sola. El amor, la amistad, el cariño, las cosas bonitas…En este mundo hay poco de eso pero si lo buscas, seguro que lo encontrarás.
La familia, los amigos, la gente buena…que te ayudan cuando más lo necesitas. No hace falta mucho dinero para ser feliz, con el necesario me conformo. Amigos es lo que necesito, la buena gente que te echa una mano cuando más lo necesitas.
La familia debe estar unida, porque se hacen falta, se dan cariño, se miman y se ayudan en lo que haga falta. Cuando me hace falta un favor ¿A quién recurriré? Pues a la familia y a los buenos amigos que siempre me socorrerán. Por eso hay que evitar rencillas caseras.
Cuando las cosas van mal, no te deprimas. Piensa que el mundo es bonito y que tiene buenas cosas. Lo más sencillo puede ser bueno si lo miras con buenos ojos. Es cuestión de no ser pesimista.
Hacer lo que te gusta te hará feliz, siempre que no moleste a tus allegados. Después del trabajo, un rato de ocio, viene bien. Leer, escuchar música o ver tu programa favorito en la tele, los deportes, una película buena, hacer gimnasia, visitar a la familia y a los amigos….
Pasear, ver a los amigos, charlar con la gente, no aburrirte, tomarte algo en el bar con los amigos, ofrecer tu ayuda a estos, ser valiente ante las adversidades, cuidarte física y moralmente, no comer en demasía, ver el mundo como es, de colores vivos y radiantes.
Viajar si te lo puedes permitir, te alegrará el corazón. Estimularte a ti mismo y a los demás. No pensar nunca en el mañana, que hoy tiene su tarea y hay que hacerla, no se la puedes dejar a los demás, porque ellos tienen la suya y tienen bastante.
Pegarte una juerga cuando te plazca, con los amigos, hacer eso que tanto te gusta, sin molestar a nadie.
Vive la vida que solo tienes una y tienes que aprovecharla.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

ENGAÑAR


Es una cosa muy fea y este mundo está lleno de engaño. Te engañan cuando menos te lo esperas, en super, en la frutería, tu amigo de confianza, tu hermano…No son así la mayoría de los padres. Ellos van con la verdad por delante y nunca te defraudarán.
Cuando compras te engañan en el peso, en el precio, y si tienen alguna manzana podrida, te la echan. Te dicen que son productos de primera calidad y no es así. Te dan gato por liebre.
Te cobran la bolsa de plástico, dos veces si es necesario y tienes que andar con cuatro ojos para que no te echen la peor mercancía. La mejor hay tiempo de venderla.
Te engañan en el bar, porque te sirven cosas “de primera calidad” y son de segunda y de tercera. En cualquier establecimiento te engañan en el cambio de moneda. No se equivocan nunca a favor del cliente. Si te pueden dar algo de menos, te lo dan.
Si preguntas por una calle, te mandan en sentido contrario. Menos mal que todavía quedan personas honradas, que puedes confiar en ellas, que te ayudan en lo que pueden y son la luz del mundo. Las personas mayores son más formales, te ofrecen su ayuda sin prejuicio de molestarse ellas. También algunos jóvenes van por su camino y te ayudan si lo necesitas.
Ten cuidado con el aspecto de las personas, que el más pintado te puede robar, engañar y dejarte tirado en la calle.
Las personas se conocen por su forma de hablar, de vestir y de comportarse ante una incidencia.
No te engañará nunca tu padre, ni tu madre ni ese que te encuentras por la calle y, sin conocerte de nada, te ofrece su ayuda desinteresadamente.
El mejor amigo que hay es uno mismo, aunque hay amigos que no te la darán por nada del mundo.
Tenemos que mejorar socialmente, no defraudar a nadie e ir por la vida con la cara muy alta.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

viernes, 7 de diciembre de 2018

QUE BONITAS SON LAS FLORES


Las hay de todos los colores y tamaños, en macetas, arbustos, árboles y cada una tiene su fragancia. Las más bonitas son las que ocupan casi toda la planta, de colores rojo, rosa, blanco, amarillo, verde…
En casa podemos tenerlas en macetas, arbustos y si tenemos árboles estos echan sus flores, que se convertirán en frutos. Las que más me gustan son las rosas, claveles, los jazmines, la hortensia, los geranios y, sobre todo las que tienen un olor que enamora.
Mi madre tiene algunas macetas: yerba del dinero, claveles, geranios, una roja que no sé cómo se llama, otra sin flores…
Cada vez que tengo ocasión, publico en la red flores bonitas que me encuentro por ahí y que fotografío con mi móvil. Hay mucha gente que le gustan las flores y las plantas medicinales, como el romero, el aloe vera, el limón, el ajo, la manzanilla, la yerbaluisa…
A mi amigo Lara, de lo que publico, solo le gustan las flores. Se ve que no es de mucho leer, sino más bien floristero.
Si se viesen juntas todas las flores que he subido a la red, no cabrían en una habitación. Las hay preciosas, algunas huelen muy bien. La albahaca huele muy bien y solo echa unas pequeñas flores, que son su semilla. Las rosas, jazmines, damas de noche, también huelen muy bien. Otras como el romero no tienen apenas flores pero tienen un aroma muy bueno.
El campo, en primavera, está plagado de flores. Ellas salen solas y se reproducen y desaparecen. Nadie las cuida. Es bonito pasear entre las flores, con cuidado de no pisarlas. La amapola es una de las más bonitas que salen en primavera.
Hay árboles como la mimosa, que no dan fruto, pero tienen muchas flores de todos los colores. En la ciudad también hay árboles de estos.
El almendro, el ciruelo, el cerezo son árboles frutales que tienen flores muy bonitas, así como otros muchos árboles.
Si quieres quedar como un señor, regala flores.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

jueves, 6 de diciembre de 2018

EL NIÑO COJITO


Había una vez un niño que tenía un defecto en una pierna y no podía jugar normalmente con sus amiguitos. Ellos corrían mucho y él no podía seguirles. Se sentía desplazado.
Sin embargo tenía un amigo de los de verdad que le esperaba y jugaba con él. Tenía una cosa buena y es que era muy buen estudiante y los profesores le querían mucho.
Los malos amigos se reían de él y le gastaban bromas pesadas. Pero él tenía un gran corazón y los perdonaba. Seguía su lento caminar y se dedicaba a estudiar y a jugar con su buen amigo.
Un buen día se le apareció un hada buena y lo consolaba diciéndole que no se preocupara por sus malos amigos que se burlaban de él. Le dijo que siguiera su camino que un buen día iba a ser bendecido con un don, que los demás niños no tenían.
Así fue y un día estando solo se le apareció un ángel bueno que le dijo que era el elegido para dirigir, desde la tierra al mundo. El niño. Que estaba sentado en el suelo se levantó y siguió su camino.
Vivía en el campo, pero pronto su padre lo llevó a la ciudad, donde conoció buenos amigos que le acompañaban y siguió estudiando y aprendió muchas cosas de la vida.
El ángel estaba con él en todo momento y dirigía todos sus pasos. Conoció a una buena chica y se casó con ella. Tuvieron un hijo muy guapo que vino a llamarse igual que él, o sea Juan.
Juan quería mucho a su hijo y le mimaba y este no tenía defecto ninguno. Era un niño listo, pero cariñoso y no quería estar lejos de su mamá y su papá, que le compraban juguetes con el sueldo de su padre, que ganaba bastante.
Juan era dichoso y se olvidó de su infancia infeliz con aquellos amigos malos, que le gastaban bromas pesadas y vivió feliz junto a su esposa en una gran ciudad, que no sabía que era el elegido por Dios para regirla.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

EL PERDÓN


Es el don más bonito que puede tener una persona. Si no perdonamos las faltas de los demás: ¿Cómo vamos a querer que nos perdonen a nosotros? Porque todos somos imperfectos, más o menos y no podemos decir ninguno que somos buenos. Todos cometemos faltas.
El que perdona merece ser perdonado y por tanto necesitamos ser perdonados, siempre que no seamos reincidentes y una vez perdonado, 7 veces comete la misma falta.
Aun así merece ser perdonados, pero hemos de advertirle que no lo haga más, que procure llevar un camino recto y normal de cualquier persona dada, que somos todos.
Si alguien te ofende, pero arrepentido te pide perdón, perdónale. No te arrepentirás y tendrás un tesoro en el Cielo, que nunca falla y que te pagará con creces el esfuerzo realizado.
No te aproveches de la bondad de las personas, porque el que menos te lo esperas te puede dar un disgusto. Que todos somos buenos, pero no tontos. He aquí el quis de la cuestión.
Si te piden un favor, concédelo, que te lo agradecerá siempre y tendrás un amigo para lo que haga falta. Otra vez te puede hacer falta a tí y alguien te lo concederá.
Si alguien te pide un cigarrillo, dáselo, que puede que algún día te quedes sin tabaco y alguien te socorrerá. Lo mismo si te pide una limosna, dásela, que puede que algún día la necesites tú y alguien, a buen seguro, te la dará.
Espera con paciencia al rezagado, que puede que algún día seas tú el que quede atrás y alguien te habrá de esperar.
No seas envidioso, que cada uno tiene lo suyo. Confórmate con lo que tienes y serás una persona de bien y todo el mundo te querrá. No desees los bienes del prójimo.
Perdona siempre a todo el mundo, serás un hombre de bien y la gente te querrá.
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

EL TRABAJADOR


Tiene ocupado todo su tiempo en su trabajo. Apenas si tiene un rato libre al día para distraerse y descansar. Sin embargo, los que no trabajamos, tenemos todo el tiempo del mundo para hacer lo que nos da la gana. Nos sobra todo el día.
El mundo está muy mal repartido. Por ejemplo los trabajadores de los transportes urbanos, tiene que echar sus ocho horas, con media de descanso, a tope, poniendo los cinco sentidos en la tarea, que no es fácil como pueda parecer.
Si están de mañana, tienen que madrugar mucho para empezar temprano y si están de tarde, según el turno, terminan ya entrada la noche y todo para llevarnos a unos y otros a nuestros destinos.
Si es un albañil o peón, su jornada le ocupa todo el día. Tienen una hora para almorzar y a trabajar duro, para ganar un sueldo bajo, que apenas le llega para mantener a la familia.
El oficinista tiene turno partido. Trabaja media jornada por la mañana y media por la tarde. En cuanto a sueldo, lo suficiente para ir tirando.
El dependiente trabaja también de mañana y tarde. En cuanto a sueldo, no suele ser muy grande.
El camarero trabaja todo el día. Muchas horas y poco sueldo.
Lo peor de todos los trabajos es la monotonía. Siempre la misma historia. Si se tiene vocación se sobrellevan mejor. Sino es un agobio, todos los días lo mismo. Claro está que el trabajo peor es ninguno. El único problema que tiene es que no tiene ingresos. Le falta para comer siquiera.
Si el trabajo es por cuente propia, todo lo que haga es poco, porque tiene que pagar muchos impuestos y hay mucha competencia.
El mejor trabajo es el mío. Por la mañana la compra y por la tarde irme a la Asociación a publicar mis artículos.
Esperemos que las cosas mejoren y que toda persona tenga un buen trabajo
JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.